JESUS TODO LO PUEDE

jueves, 3 de mayo de 2007

MAYO, MES DE LA VIRGEN MARÍA

«Recuerden finalmente los fieles que la verdadera devoción no consiste ni en un sentimiento estéril y transitorio ni en una vana credulidad, sino que procede de la fe auténtica que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes». El mes de Mayo tradicionalmente es dedicado en la Iglesia a cantar alabanzas agradecidas a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Por eso al llegar estas fechas los católicos renovamos en el corazón el hueco y el sentimiento hacia María, como modo de vivificar su presencia en nuestra vida cristiana, como modelo, guía e intercesora. La Iglesia dedica el mes de mayo a María, a la dulce Reina de nuestras vidas. Cada día del mes de mayo tiene que ser una flor para María. Por eso le regalaremos en cada jornada de su mes una meditación, una oración, una decena del Santo Rosario y una florecilla. De este modo iremos formando un ramo de flores para nuestra Reina del Cielo, que nuestros ángeles custodios le llevarán en actitud de veneración Con una simple oración le regalamos nuestro corazón: Oh María, oh dulcísima, oh dueña mía!. Vengo a entregarte lo poco que poseo yo, pues sólo tuyo soy para que lo pongas en oblación ante el Trono de nuestro Señor. Te doy mi voluntad, para que no exista más y sea siempre la Voluntad del Padre Celestial. Este es el mejor regalo que podemos hacerle a la Virgen, la oración, acompañada de flores, como una manera para decirle que la queremos mucho Que los siguientes puntos te ayuden a Reflexionar cada día en los principales misterios de la vida de María.
SUS MANOS"
tiempo de Pascua, es el tiempo de la alegría. La Resurrección de Jesús ilumina el ser de nuestra vida cristiana. Las manos de María, acogieron en el pesebre, a un Jesús que -siendo Niño- tenía la grandeza del mismo Dios. Las manos de María, sostuvieron al pie de la cruz, a un Jesús que siendo fuerte se hizo débil por salvarnos. El mes de mayo, ayudados por las MANOS DE MARIA, son días para abrir las nuestras y acoger el fruto de la Pascua: ¡Ha resucitado! Las MANOS DE MARIA supieron acoger, acunar, cuidar, alimentar y -en los momentos de prueba- sostener el cuerpo de Jesús. Hoy, además, con las manos de María, tenemos un recuerdo especial por los que trabajan. Por aquellos que saben ofrecer su esfuerzo y su tesón por completar y perfeccionar la creación de Dios
"SUS OJOS"
Ojos que no ven, corazón que no siente!, dice el viejo refrán. En María, esto no se cumplió. Vivió siempre con los ojos puestos en los planes que Dios tenía preparado para Ella. En Nazaret, con sus pupilas dilatadas, dijo que "sí". Que, estaba dispuesta, como un cheque en blanco para que Dios firmase cuando quisiera y como quisiera. En el crecimiento de Jesús, abrió bien los ojos para que, Jesús, anduviese por los caminos que conducían a Dios. En el final de la vida de Jesús, aún con lágrimas, nunca el sollozo se antepuso a la altura con la que, María, encaró y vivió la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo. Y es que, María, abrió los ojos para Dios y, además, le brindó todo su corazón. ¿Se puede esperar más por parte de Dios? ¿Pudo dar más una humilde nazarena que a sí misma? ¿Detrás de que corren nuestras miradas? ¿Vemos la profundidad de las cosas y de los acontecimientos o nos quedamos en la superficialidad? ¿Somos solidarios cuando contemplamos causas injustas que hacen sufrir? Presentamos, ante María, unas gafas. Que Dios nos ayude a no perderle de vista
"SU CORAZON" El corazón es el lugar donde, entre otros, guardamos los secretos más íntimos. Es en el corazón donde sufrimos y gozamos, donde disfrutamos y lloramos, desde donde odiamos o nos volcamos amando. El corazón de María, palpitando en medio de la Pascua, sigue rebosando alegría por la presencia de Jesús Resucitado. Pero, también es verdad que con el anuncio del anciano Simeón, la Virgen preparó su corazón a los contratiempos (en crueles espadas) que la vida y muerte de Jesús de Nazaret, le proporcionó. Una de las flores que más le gusta a nuestra Madre es, precisamente, el ofrecimiento de nuestro corazón para Dios. Nunca como hoy tenemos tantas casas y, nunca como hoy, personas que viven sin techo. Nunca como hoy vivimos tan juntos y, nunca como hoy, marcados por la soledad. Nunca, como hoy, tan lleno de cosas y con la sensación de que nos falta algo. Pidamos a María que, en este mes de mayo, y animados por el espíritu pascual, pongamos el corazón en lo que hacemos y en lo que decimos. Pero, sobre todo, que en este mes de mayo inundemos nuestras entrañas con lo que fue grande y decisivo en María: JESUS. Todo ello lo representamos gráficamente con este corazón "SUS PIES" Ponerse en camino es sentirse vivo. Cuando nos visita la suerte (en sus diversas formas) ¿qué solemos hacer? Simplemente, comunicarlo. María, con los pies polvorientos, se puso en camino hacia la casa de su prima Isabel. Salió de su casa. No le importó nada, aunque el evangelio no lo diga, correr riesgos ni dificultades: ¡se puso en camino y se acabó¡ Los pies de María son dinámicos. Se aventuran a perderse en los amplios caminos de la vida para que, los hombres, conozcamos a Jesús. No nos podemos instalar en la comodidad. Los pies de María, nos invitan a salir de nosotros mismos. A no cerrarnos en los cómodos muros de nuestros problemas o éxitos, alegrías o tristezas. Salir al encuentro de los demás (y no sólo de los familiares) es hacerles partícipes de nuestros sueños y de nuestras conquistas, de nuestras inquietudes y también de nuestros fracasos. No esperemos a que nadie llame a la puerta de nuestro hogar para reclamar o pedir ayuda. La caridad o la delicadeza, cuando surge espontáneamente, tiene hasta más valor. Presentemos a María, en este momento, la flor de nuestro servicio. Que nuestros pies, lejos de buscar caminos cortos y esquivar miedos, los dirijamos por las sendas que conducen hacia las personas que nos esperan y que, sin nosotros, tal vez no podrán seguir adelante
Todos tenemos un plan marcado por Dios, para llevarlo a feliz cumplimiento. En cierta ocasión, un aprendiz de arquitectura, fue convocado por un responsable de la profesión. Cuando llegó hasta el despacho, su jefe le dijo: "aquí tienes; este proyecto, lo tendrás que llevar a cabo en los próximos años" ¿En los próximos años -suspiró el alumno-? Sí, le contestó el profesor; este proyecto que te entrego es ambicioso y te llevará toda una vida. Si lo consigues, no te faltará ni felicidad interna ni bien material externo. María, también pensaría para sus adentros que Dios, estaba loco. Que aquello era irrealizable. Pero, Ella, se fió. A simple vista no estaba preparada, pero por delante, le quedaba toda una vida para llevar a cabo dos proyectos pensados para Ella: ser Madre de Dios y Madre de Cristo. María no se dejó llevar por sus sentimientos. Se fió de Dios. Se puso a su disposición y, sobre todo, creyó en su Palabra. María quiso, libremente por la fe, engancharse al tren de Dios y, con sus sentimientos de gratitud, de emoción y de alegría, encarriló con más entusiasmo todavía lo que Dios le anunció por el Angel.
RECIBAN TODAS LAS BENDICIONES DE NUESTRO SENOR PADRE Y QUE ESTE MES NOS DEDIQUEMOS ADORAR Y VENERAR A LA VIRGEN, ELLA QUE SUFRIO POR SU HIJO Y QUE ES INTERSESORA ANTE EL, OJALA LES GUSTE Y PUEDAN LEERLO CON MUCHA CALMA.
PILAR