El apóstol San Pablo, establece claramente, que cada uno de nosotros, los que servimos y seguimos a Cristo, tenemos que atravesar momentos de pruebas y momentos de tribulación:“Y tú, hijo mío, saca fuerzas de la bondad que Dios te ha mostrado por medio de Cristo Jesús...Toma tu parte en los sufrimientos como un buen soldado de Cristo Jesús”, (2da Timoteo 2, 2-5) Saca fuerzas...Toma tu parte en los sufrimientos... Son las palabras que el apóstol San Pablo le recomienda a su casi hijo Timoteo. Le está hablando la sabiduría de uno que empezó siendo un soldado de Cristo y en ese momento, ya se ha convertido en un general, por los años de caminar con Jesús. Está hablando uno que , a pesar de ser el embajador de Cristo al mundo, ha tenido que atravesar toda clase de pruebas, persecuciones, azotes, traiciones de sus propios hermanos, traiciones de los de afuera, hambre, soledad, desnudez, frío, naufragios, apedreamientos, acusaciones, etc...Un hombre que maduró en las pruebas y no se hundió en ellas. Su consejo es: SACA FUERZAS DE LA BONDAD. En otro lado de la escritura, él mismo recomienda: “No te dejes vencer por el mal, antes bien, vence al mal con el bien”, (Romanos 12, 21) Es cierto que a veces el ataque del maligno es fuerte, y casi sobrepasa nuestras fuerzas, pero el apóstol nos afirma que el mal puede ser vencido...pero con el bien. No hay manera de que perdamos una batalla que ya fue ganada en la cruz del Calvario si peleamos como peleó Jesús, con el amor de Dios. Tenemos que sacar fuerzas porque las tenemos y nuestro Señor está listo para darnos la victoria en cada circunstancia en la que tengamos que enfrentar al mal. Todo depende de una actitud: Luchar siempre contra el mal con el bien. En otras palabras, obedecer en todo momento la Palabra de Dios, levantarnos del suelo cuando nos derriben, sacar fuerzas. Es porque San Pablo tenía seguridad de que el Señor estaba con él, que era capaz de continuar hacia adelante, a pesar de los continuos ataques del enemigo. La Frase más poderosa, para mí, que pronunció el apóstol es esta: “Por este motivo estoy soportando estos sufrimientos, y no me averguenzo, porque yo sé bien en quién tengo puesta mi fe, y estoy convencido de que es poderoso...”, (2da Timoteo 1, 12) Yo sé bien en quien tengo puesta mi FE. Estoy convencido de que me ama y de que es poderoso para sacarme de cualquier situación. Sin esa seguridad de quién es el que está con nosotros, no seremos capaces de enfrentar la furia del enemigo. Si usted no tiene esa seguridad de quién es el que está con usted, se va a hundir ante el primer naufragio que le toque atravesar. El Padre Pío dijo: Mientras más grande es la obra, más despiadado será el ataque del enemigo. Por supuesto que esto es así. Enfrente las artimañas del enemigo...siempre con el bien. Lo incorrecto siempre será incorrecto. El fin nunca justifica los medios. Sea honesto en su trabajo, aunque su salario no le alcance para cubrir sus necesidades. Ya Dios le prosperará si usted se esfuerza con todas sus fuerzas. Confíe en que Dios es poderoso. Cumpla con sus obligaciones familiares y financieras de la manera correcta. No abuse de la confianza de los demás. Ponga en alto el nombre de Jesús demostrando que en usted se puede confiar. Soporte, no se averguence de su condición. Ponga su fe en el lugar correcto, donde la puso San Pablo, en Cristo Jesús.
Saulo Hidalgo.'

No hay comentarios.:
Publicar un comentario